Mercurio en oposición con Venus
Ciento ochenta grados, uno frente al otro. Se vive como si hubiera que elegir, y casi nunca hay que elegir.
El patrón
La parte de ti que le da vueltas a todo buscando la frase exacta tira de ti hacia un lado; la parte de ti que se gana el cariño en vez de recibirlo, hacia el contrario. Una teme hablar y que no llegue; la otra teme que le quieran por lo que hace y no por quién es. Como los miedos son opuestos, cada vez que calmas uno enciendes el otro, y acabas oscilando.
Dónde se ve
Se ve en las temporadas: pasas meses en los que una parte explica más y más rápido, y se enreda, te cansas, y te vas al otro extremo con la misma intensidad, hasta que la otra se vuelve complaciente y luego pasa factura. También se ve en la gente que atraes: sueles rodearte de quien encarna el extremo que tú no estás ocupando.
Qué hacer con ello
Lo tuyo no es elegir un extremo: es aprender a estar en el medio, que al principio se siente a tibio y no lo es. Cuando estés en el lado en que explica más y más rápido, y se enreda, haz una cosa pequeña del otro el mismo día —date algo que te guste sin habértelo ganado antes— y solo esa, no la mudanza entera.
Para escribir
¿En cuál de los dos estás ahora: en el que necesita que le entiendan lo que quiso decir, no lo que dijo o en el que necesita que le quieran de la forma en que sabe reconocer el cariño? ¿Y qué te está costando estar ahí que todavía no has querido mirar?
¿Lo tienes tú?
Este aspecto solo te describe si está de verdad en tu carta. Calcúlala con tu fecha, hora y lugar de nacimiento y lo sabrás en un minuto — gratis y sin crear cuenta.
Ver mi carta natal gratisLos otros aspectos entre Mercurio y Venus
Los mismos dos cuerpos se enganchan de formas muy distintas según el ángulo.
Mercurio en conjunción con VenusDos cuerpos en el mismo punto del cielo. No se turnan: actúan a la vez, y por eso cuesta distinguir cuál de los dos está decidiendo.
Mercurio en sextil con VenusSesenta grados de separación. Una parte puede desatascar a la otra, pero no se activa sola: hay que ir a buscarla.
Mercurio en cuadratura con VenusNoventa grados. Las dos partes quieren cosas incompatibles y cada una consigue lo suyo quitándole espacio a la otra. Es la tensión que más forma el carácter.
Mercurio en trígono con VenusCiento veinte grados. Fluye tan bien que ni se nota, y por eso suele desaprovecharse: lo que sale gratis no se practica.