Mercurio en conjunción con Venus
Dos cuerpos en el mismo punto del cielo. No se turnan: actúan a la vez, y por eso cuesta distinguir cuál de los dos está decidiendo.
El patrón
La parte de ti que le da vueltas a todo buscando la frase exacta y la parte de ti que se gana el cariño en vez de recibirlo son, en ti, la misma cosa: no vienen por separado. Cuando una se enciende, la otra ya está encendida, y por eso te cuesta tanto saber cuál de las dos está decidiendo.
Dónde se ve
Se ve cuando una parte explica más y más rápido, y se enreda mientras la otra se vuelve complaciente y luego pasa factura, y desde fuera parece una sola reacción tuya, muy tuya, muy reconocible. La gente que te quiere ya sabe que eso viene en bloque.
Qué hacer con ello
El trabajo es separarlas, no elegir. La próxima vez que te pase, párate y pregúntate cuál de las dos quiere esto: la que necesita que le entiendan lo que quiso decir, no lo que dijo, o la que necesita que le quieran de la forma en que sabe reconocer el cariño. Casi siempre es solo una, y la otra viene de acompañante. Después atiende a la que era: escribe lo que estás pensando hasta que quepa en una sola frase, o bien date algo que te guste sin habértelo ganado antes.
Para escribir
¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo solo por que le entiendan lo que quiso decir, no lo que dijo, sin que la parte de ti que se gana el cariño en vez de recibirlo tuviera nada que ver?
¿Lo tienes tú?
Este aspecto solo te describe si está de verdad en tu carta. Calcúlala con tu fecha, hora y lugar de nacimiento y lo sabrás en un minuto — gratis y sin crear cuenta.
Ver mi carta natal gratisLos otros aspectos entre Mercurio y Venus
Los mismos dos cuerpos se enganchan de formas muy distintas según el ángulo.
Mercurio en sextil con VenusSesenta grados de separación. Una parte puede desatascar a la otra, pero no se activa sola: hay que ir a buscarla.
Mercurio en cuadratura con VenusNoventa grados. Las dos partes quieren cosas incompatibles y cada una consigue lo suyo quitándole espacio a la otra. Es la tensión que más forma el carácter.
Mercurio en trígono con VenusCiento veinte grados. Fluye tan bien que ni se nota, y por eso suele desaprovecharse: lo que sale gratis no se practica.
Mercurio en oposición con VenusCiento ochenta grados, uno frente al otro. Se vive como si hubiera que elegir, y casi nunca hay que elegir.