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Aspectos natales

Saturno en oposición con Ascendente

Ciento ochenta grados, uno frente al otro. Se vive como si hubiera que elegir, y casi nunca hay que elegir.

El patrón

La parte de ti que se pone a examen y nunca se aprueba tira de ti hacia un lado; la parte de ti que decide cómo te presentas antes de saber qué quieres, hacia el contrario. Una teme que todo se caiga si suelta el control; la otra teme que le vean por dentro antes de estar listo. Como los miedos son opuestos, cada vez que calmas uno enciendes el otro, y acabas oscilando.

Dónde se ve

Se ve en las temporadas: pasas meses en los que una parte se pone frío, exige y llama realismo al miedo, te cansas, y te vas al otro extremo con la misma intensidad, hasta que la otra se pone la cara de siempre y se queda detrás de ella. También se ve en la gente que atraes: sueles rodearte de quien encarna el extremo que tú no estás ocupando.

Qué hacer con ello

Lo tuyo no es elegir un extremo: es aprender a estar en el medio, que al principio se siente a tibio y no lo es. Cuando estés en el lado en que se pone frío, exige y llama realismo al miedo, haz una cosa pequeña del otro el mismo día —ve a algún sitio exactamente como estás hoy, sin arreglar la versión— y solo esa, no la mudanza entera.

Para escribir

¿En cuál de los dos estás ahora: en el que necesita saber que lo que construye va a seguir ahí mañana o en el que necesita presentarse a su manera y que con eso baste? ¿Y qué te está costando estar ahí que todavía no has querido mirar?

¿Lo tienes tú?

Este aspecto solo te describe si está de verdad en tu carta. Calcúlala con tu fecha, hora y lugar de nacimiento y lo sabrás en un minuto — gratis y sin crear cuenta.

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Los otros aspectos entre Saturno y Ascendente

Los mismos dos cuerpos se enganchan de formas muy distintas según el ángulo.

Saturno en conjunción con Ascendente

Dos cuerpos en el mismo punto del cielo. No se turnan: actúan a la vez, y por eso cuesta distinguir cuál de los dos está decidiendo.

Saturno en sextil con Ascendente

Sesenta grados de separación. Una parte puede desatascar a la otra, pero no se activa sola: hay que ir a buscarla.

Saturno en cuadratura con Ascendente

Noventa grados. Las dos partes quieren cosas incompatibles y cada una consigue lo suyo quitándole espacio a la otra. Es la tensión que más forma el carácter.

Saturno en trígono con Ascendente

Ciento veinte grados. Fluye tan bien que ni se nota, y por eso suele desaprovecharse: lo que sale gratis no se practica.

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