Mercurio en cuadratura con Quirón
Noventa grados. Las dos partes quieren cosas incompatibles y cada una consigue lo suyo quitándole espacio a la otra. Es la tensión que más forma el carácter.
El patrón
La parte de ti que le da vueltas a todo buscando la frase exacta se estorba en ti con la parte de ti que cura en otros lo que no termina de curarse en ti. Una necesita que le entiendan lo que quiso decir, no lo que dijo; la otra necesita que lo que le dolió le sirva a alguien, y para conseguir lo suyo cada una hace justo lo que le quita espacio a la otra. No es un defecto: es la tensión que te ha hecho como eres.
Dónde se ve
Se ve en que una parte explica más y más rápido, y se enreda y, casi enseguida, la otra ayuda a todo el mundo con lo que a sí mismo no se resuelve — y acabas echándote la culpa de las dos. Suele salir después, cuando repasas la escena y no entiendes por qué hiciste las dos.
Qué hacer con ello
No elijas un lado: dales turnos. Un día de esta semana entero para una —escribe lo que estás pensando hasta que quepa en una sola frase— y otro día entero para la otra —pide ayuda justo en lo que sueles enseñar a los demás—. Ponlo en el calendario, porque a ojo siempre gana la misma.
Para escribir
¿A cuál de las dos le das siempre la razón? Piensa en la última vez que esa parte explica más y más rápido, y se enreda y escribe qué te costó callar la otra.
¿Lo tienes tú?
Este aspecto solo te describe si está de verdad en tu carta. Calcúlala con tu fecha, hora y lugar de nacimiento y lo sabrás en un minuto — gratis y sin crear cuenta.
Ver mi carta natal gratisLos otros aspectos entre Mercurio y Quirón
Los mismos dos cuerpos se enganchan de formas muy distintas según el ángulo.
Mercurio en conjunción con QuirónDos cuerpos en el mismo punto del cielo. No se turnan: actúan a la vez, y por eso cuesta distinguir cuál de los dos está decidiendo.
Mercurio en sextil con QuirónSesenta grados de separación. Una parte puede desatascar a la otra, pero no se activa sola: hay que ir a buscarla.
Mercurio en trígono con QuirónCiento veinte grados. Fluye tan bien que ni se nota, y por eso suele desaprovecharse: lo que sale gratis no se practica.
Mercurio en oposición con QuirónCiento ochenta grados, uno frente al otro. Se vive como si hubiera que elegir, y casi nunca hay que elegir.