Ascendente en conjunción con Quirón
Dos cuerpos en el mismo punto del cielo. No se turnan: actúan a la vez, y por eso cuesta distinguir cuál de los dos está decidiendo.
El patrón
La parte de ti que decide cómo te presentas antes de saber qué quieres y la parte de ti que cura en otros lo que no termina de curarse en ti son, en ti, la misma cosa: no vienen por separado. Cuando una se enciende, la otra ya está encendida, y por eso te cuesta tanto saber cuál de las dos está decidiendo.
Dónde se ve
Se ve cuando una parte se pone la cara de siempre y se queda detrás de ella mientras la otra ayuda a todo el mundo con lo que a sí mismo no se resuelve, y desde fuera parece una sola reacción tuya, muy tuya, muy reconocible. La gente que te quiere ya sabe que eso viene en bloque.
Qué hacer con ello
El trabajo es separarlas, no elegir. La próxima vez que te pase, párate y pregúntate cuál de las dos quiere esto: la que necesita presentarse a su manera y que con eso baste, o la que necesita que lo que le dolió le sirva a alguien. Casi siempre es solo una, y la otra viene de acompañante. Después atiende a la que era: ve a algún sitio exactamente como estás hoy, sin arreglar la versión, o bien pide ayuda justo en lo que sueles enseñar a los demás.
Para escribir
¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo solo por presentarse a su manera y que con eso baste, sin que la parte de ti que cura en otros lo que no termina de curarse en ti tuviera nada que ver?
¿Lo tienes tú?
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Ver mi carta natal gratisLos otros aspectos entre Ascendente y Quirón
Los mismos dos cuerpos se enganchan de formas muy distintas según el ángulo.
Ascendente en sextil con QuirónSesenta grados de separación. Una parte puede desatascar a la otra, pero no se activa sola: hay que ir a buscarla.
Ascendente en cuadratura con QuirónNoventa grados. Las dos partes quieren cosas incompatibles y cada una consigue lo suyo quitándole espacio a la otra. Es la tensión que más forma el carácter.
Ascendente en trígono con QuirónCiento veinte grados. Fluye tan bien que ni se nota, y por eso suele desaprovecharse: lo que sale gratis no se practica.
Ascendente en oposición con QuirónCiento ochenta grados, uno frente al otro. Se vive como si hubiera que elegir, y casi nunca hay que elegir.